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Congratulations on this excellent venture… what a great idea!
Alexander Grigorievskiy
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Público (España)

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Público
Logo Público.es.gif

Tipo Periódico digital
País España
Sede Gran Vía, 30. Madrid
Ámbito de distribución Nacional
Fundación 26 de septiembre de 2007
Fundador(a)
Género Información general, información política
Ideología política Izquierda, socialismo democrático, republicanismo[cita requerida]
Idioma Español
Precio Acceso a la web, gratuito
Difusión 4,1 millones de usuarios únicos multiplataforma (ComScore abril 2016)/7,5 millones de usuarios únicos (OJD abril 2016)
Editor(a) Display Connectors, SL. Anterior: Mediapubli
Director(a) Ana Pardo de Vera Posada (sept. 2016)
Directores anteriores:
Carlos Enrique Bayo (jun. 2012)
Jesús Maraña (marzo 2010)
Félix Monteira (enero 2009)
Ignacio Escolar (sept. 2007)
Consejo editorial Marià de Delàs
(director editorial)
Carlos Enrique Bayo
(internacional e investigación)
Pedro González de la Calleja
(redactor jefe)
Pablo Oliveira y Silva
(jefe de sección)
Escritores
Sitio web www.publico.es

Público es un periódico digital de España, editado en español y perteneciente a Display Connectors, cuyo accionista mayoritario es Toni Cases. Actualmente se edita en Internet, mediante la web de noticias generales Público.es, y se considera un diario digital "puro", ya que no mantiene una edición paralela en papel, que sí tuvo desde su fundación en septiembre de 2007 y hasta febrero de 2012.

El diario digital es de ámbito nacional, tiene su sede en Madrid y está formado por una plantilla de unos 35 trabajadores, entre dirección, redacción y administración. Dirigido por Ana Pardo de Vera, desde septiembre de 2016 –anteriormente, corresponsal política del mismo diario–, tiene como redactor jefe a Pedro González de la Calleja –antes, redactor jefe de la sección de Dinero– y al periodista Pablo Oliveira y Silva como jefe de sección.

La página web mantiene una audiencia de 4,1 millones de lectores (usuarios únicos multiplataforma en comScore, abril 2016) al mes y 7,5 millones de lectores (usuarios únicos en OJD, abril 2016) al mes. Los cálculos del número de lectores de los medios de comunicación digitales ofrecidos por el panel de comScore, referente para la medición de audiencias, sitúan a Público entre los diez diarios más leídos de España. Además, supera el millón de seguidores en Facebook y los 700 000 en Twitter.[1]

En octubre de 2014, Público recibió el Premio Enfocados[2]​ en la categoría de medios de comunicación, otorgado a periodistas y programas que realizan una cobertura adecuada en relación con la comunicación para el cambio social, los Derechos Humanos y los ideales de justicia social, de género y ambiental. En mayo de 2013, Público recibió el Premio MetaComunicación[3]​ al mejor diario digital, galardón que concede la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, a través de los votos que realizan los propios estudiantes del centro. Como 'Mejor Nativo Digital', la organización destaca que los lectores de Público "no paran de crecer" y que los periodistas que lo conforman "trabajan y luchan cada día para ofrecer información de gran calidad y muchas veces en exclusiva". Los estudiantes valoran especialmente la activa presencia en las redes sociales de Público y su canal de streaming Público.TV, que ofrece directos y vídeos de importantes acontecimientos.

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  • V. completa: “Hablar en público es un privilegio que deberíamos aprovechar”. Manuel Campo Vidal
  • Ginecólogo ¿Público o privado? Que elegí para mí.
  • Funcionamiento electrónico del Sector Público LEY RÉGIMEN JURÍDICO SECTOR PÚBLICO 40/2015 - Parte 10
  • [2015] Entrevista a Chema Alonso en Espejo Público
  • SECTOR PÚBLICO INSTITUCIONAL 📚 LEY 40/2015 * LEGISLACIÓN OPOSICIONES

Transcription

¿Qué tal? ¿Cómo están? Muchas gracias por el recibimiento. ¿Qué les parece si hablamos de educación y de comunicación? Habrán leído, hemos leído todos, el mundo se divide así o de la otra manera. Se divide en norte-sur, se divide en ricos y pobres, se divide en cualquier clasificación. Fue Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura, el que dijo: "No, miren, el mundo se divide entre los que saben contar historias y los que no saben". Y yo creo que tenía toda la razón, porque cuántas veces nos encontramos que un profesor sabe mucho, pero no lo cuenta con emoción. Y si no genera emoción, no ayuda a que quede en la memoria de esos alumnos aquella historia. U otras personas, en la política, o en la empresa. Hay quien vende ascensores sin pasión, y hay quien los vende con pasión y, desde luego, el que comunica mejor y genera más confianza es el de la pasión, ese vende más. Por lo tanto es cierto, el mundo se divide entre los que saben contar historias y los que no saben. ¿Dónde se aprende eso? Pues el propio García Márquez dice que lo aprendió de su madre. Dice: "Mi madre, a la hora de comer, nos contaba siempre una historia que le había sucedido a ella en el mercado, con una vecina... cualquier cosa. Y cómo contaba las historias mi madre", dice Gabo, "que cuando parecía que aquello ya se acababa, se sacaba como un conejito de la manga y aquello volvía a tener muchísimo interés". Y decía el propio García Márquez que hay personas que en la vida pasan años tratando de contar las historias lo bien que las contaba su madre. Pues, probablemente, en su casa, Gabriel García Márquez, aprendió un código narrativo que luego llevó a sus novelas y que luego, porque él era periodista de El Espectador en Colombia, como saben, era capaz de introducir literatura en aquellas historias que como reportero conoció en la calle y que, al fin y al cabo, es a lo que hemos llamado "nuevo periodismo", donde se mezcla el mejor periodismo y la mejor literatura. Así que, aprendamos a contar historias. Si cuentas bien las historias, te dediques a lo que te dediques, vas a ir mucho mejor. Vas a tener más resultados, vas a vender más, vas a generar más confianza. Así que le tenemos que dar importancia a la comunicación y le tenemos que dar importancia a la palabra. Muchas veces se habla, pero no se sabe exactamente qué se dice. Hay un dicho florentino, un poco cruel, que dice: "Algunos hablan por airear los dientes" Es verdad que esas cosas pueden pasar. Pero una sola palabra te puede cambiar la vida. Una sola palabra te aleja de una persona, a lo mejor de una persona que pretendes sentimentalmente y te genera un rechazo. O te permite un acercamiento. El propio Gabriel García Márquez contaba una historia de que él mismo estuvo a punto de morir atropellado por una bicicleta cuando tenía 12 años. Bajaba por una cuesta sin apercibirse de que detrás venía un hombre absolutamente bloqueado, en una bicicleta sin frenos, que iba a chocar contra su espalda y, por suerte, un sacerdote que pasaba por allí le dijo: "¡Cuidado!". Él se dio cuenta, pudo esquivar la bicicleta y el sacerdote ni se detuvo, pasó a su altura y le dijo: "¿Se ha dado cuenta del valor de la palabra? Pues solamente con decirle 'Cuidado' salvó la vida". Todos hemos manejado el eslogan "Yes, we can", son tres palabras, y nos ha llenado de esperanza, nos ha llenado de fuerza, ha sido movilizador. Y déjenme poner algún ejemplo más, con diez palabras se pude derribar el muro entre dos países. Nos lo demostró en 1989, en una rueda de prensa, un oscuro funcionario alemán, todavía de la República Democrática de Alemania, de la república socialista, para entendernos, cuando ya había mucha tensión, cuando se decía: "Van a autorizar en algún momento que podamos pasar de Berlín Este a Berlín Oeste". Pero no se sabía en qué momento sería. Y en una pregunta en una rueda de prensa, dijo un periodista: "Oiga, ¿pero esto cuándo va a ser posible?". Y él respondió: "Yo creo que, efectivamente, en cualquier momento, sin demora, ya se puede hacer". Aquella misma noche los berlineses entendieron aquellas palabras y saltaron el muro y vimos todos la imagen de cómo se reunificaba un país después de décadas de haber estado dividido. Por lo tanto, démosle importancia a la palabra porque una sola palabra, o muy pocas, nos pueden situar mucho mejor, o no, en el escenario profesional, personal, social, en el que vivamos. Y déjenme decir, es importante acompañar esa palabra con el silencio. El silencio previo es lo que permite que estalle la palabra, que la percibamos. Y el silencio después de pronunciarla, después de esa frase, es el que nos permite que todo el mundo lo haga suyo, lo incorpore. Es como si estuviéramos ante un ordenador y dijéramos: "Guardar", pues justo ese momento. Así que, si somos capaces de cuidar la palabra, de prepararla, si somos capaces de envolverla y presentarla así, envuelta en silencios, lograremos que con esas ideas seamos capaces de convencer a otras personas, seamos capaces de defender mejor nuestras posiciones y seremos, en definitiva, capaces de hacer un mundo mejor. Porque muchas de las personas, millones de personas afortunadamente, que están en todo el mundo tratando de hacer el bien: tratando de ayudar a los refugiados, tratando de ayudar a las personas que llegan a nuestras costas, tratando de ayudar a los que tienen menos oportunidades, tratando de enseñar en las escuelas y en las universidades. Si manejaran mejor la palabra, si la combinaran bien con los silencios, serían capaces de multiplicar la eficacia de su acción. A eso les invito y estaré encantado, si les parece, de responder a sus preguntas y a sus comentarios. Hola, Manuel. Soy Alexandrine y me gustaría que nos explicaras, ¿por qué es tan importante en nuestro día a día comunicar bien? Yo creo que la comunicación es la gran asignatura pendiente que tenemos. Ni siquiera en las escuelas de Periodismo, en muchos países, y he tenido oportunidad de comprobarlo, se enseña a comunicar bien a los estudiantes de Periodismo. Puede parecer sorprendente, pero es exactamente así. Y lo mismo en las facultades de Derecho, y lo mismo en cualquier otra cosa. Porque fijémonos en la medicina, ¿no es importante la comunicación en la medicina? Es fundamental. Es fundamental escuchar para comprender bien la historia clínica. Para que comprendan bien nuestro diagnóstico, por parte del médico, de los tratamientos. Para convencer de cómo cualquier paciente tiene que modificar sus hábitos, su conducta, porque de ese modo va a ser posible salir de la situación. Y muchas veces se quejan los pacientes de todo el mundo de que el médico está mirando el ordenador y le va preguntando: "¿Usted cómo está? ¿Cómo se encuentra?". Pero no mira ni siquiera al paciente. O se lo cuenta con unas palabras técnicas absolutamente incomprensibles. Y, desde luego, aquella persona sabe que el médico sabe mucho, pero que no le ha transmitido exactamente el diagnóstico para que comprenda. Porque está probado que si al paciente se le comunica bien, si comprende el tratamiento, si comprende los males de no seguirlo, eso genera mucha más adhesión al tratamiento, y hay menos deserción de los que ya fueron diagnosticados, ya compraron el medicamento, pero lo abandonan al cabo de un tiempo. Así que en cualquier ámbito de la vida que busquemos: el periodismo, el derecho, en la vida cotidiana, desde luego en la medicina. En todos los ámbitos es absolutamente fundamental comunicar bien y es una paradoja que sea la asignatura que menos se enseña. Manuel, yo soy Susana. Soy profesora, y al hilo de lo que estás comentando a mí nadie me ha enseñado a hablar en público, voy aprendiendo día a día con mi experiencia. A mí me gustaría saber si tú consideras que hablar en público debería ser una asignatura obligatoria dentro del currículum escolar. Yo creo que podría ser una asignatura obligatoria y ayudaríamos mucho a todo el mundo, pero bastaría con que en la práctica ya se hiciera. ¿Qué diferencia a un niño español, en general a un niño latino, hay algunas excepciones, con un niño anglosajón? O una niña. Cuando tiene seis años, cuando tiene ocho años, pero también cuando estudia en una escuela profesional de Formación Profesional, o en una universidad. Que los anglosajones están constantemente interviniendo y los latinos no, porque no se nos pregunta. No nos han formado como emisores, nos han formado solo como receptores. Estamos allí, frente al profesor, casi con un mando a distancia mental, en el sentido de que si no nos interesa, no nos atrae, no nos emociona, le damos al botón y cambiamos de canal y nos ponemos a pensar en otras cosas, que nadie sabrá cuáles son nuestros pensamientos, pero no nos han enseñado a ser emisores. Esto cambia. La vida profesional cambia muchísimo, porque después aquellos jóvenes que tenían exámenes orales constantemente, que tenían que intervenir casi todos los días, que tenían una práctica de comunicación desde niños, vencen el miedo escénico y son capaces de hacer mejor los exámenes, son capaces de contar las cosas mejor. Mientras que nosotros estamos absolutamente con miedo y, además, si alguien interviene en clase porque habla, desgraciadamente y lo sabemos, la mediocridad dominante, que está envidiosa porque aquel vence el miedo escénico, empieza a decir: "Tú eres un pelota, quieres que el profesor se fije en ti". Y hay un elemento de coerción sobre ese joven que quiere intervenir. Así que es justo al revés de lo que debería suceder. Hola, Manuel. Soy Cristina. Quería preguntar qué le dirías a los jóvenes o a los niños que tienen miedo a hablar en público. Del miedo a hablar en público también habló García Márquez, que tenía mucho miedo. Era maravillosos escribiendo, pero se ponía enfermo cada vez que le hacían dar un discurso. Y, además, es muy divertido saber, lo cuenta él en un artículo, que fue a una cena en la que estaban unas cuantas personas, la gran periodista italiana Oriana Fallaci, que decía que tenía miedo escénico antes de una entrevista. No estaba en esa cena, pero hemos sabido que el cantante Joaquín Sabina se pone enfermo antes de salir ante un estadio que le está esperando. Y así sucesivamente. Él dijo: "El miedo escénico me domina". Yo quiero deciros que hemos de distinguir entre miedo escénico y tensión escénica. No es lo mismo. Es normal que tengamos una tensión. El profesor, el más consciente, tiene una cierta tensión antes de hablar en público. Yo mismo que he hecho muchísimos programas de televisión en directo, grabados, etc., pero sentía tensión antes de entrar aquí. La siento porque quiero comunicar bien, porque si comunicas bien... fijaos, comunicar cansa, porque estás moviendo las cuerdas vocales. Comunicar bien cansa todavía más porque estás buscando la palabra exacta la frase que crees que puedes comprender. Tratas de leer la mirada de las personas que te están escuchando para ver si siguen, si comparten o no los conocimientos o las explicaciones que estés dando en cada momento. Por eso es importante que distingamos y nos tranquilicemos sobre la cuestión. Vamos a distinguir entre miedo escénico y tensión escénica. ¿Tienes tensión? Yo también; hemos empezado igual. Pero déjame que te diga una cosa, por mi experiencia personal de observación, yo he hecho muchos programas de televisión, grabados y en directo, yo me equivoco más en un programa grabado que en un programa en directo. ¿Por qué? Porque el directo me exige mucho más. Si yo me equivoco y digo que el papa de Roma es Leo Messi en un programa en directo, me quedo en YouTube para toda mi vida y no me saca nadie. Si lo digo en un programa grabado se hacen unas risas, no sé qué, "Volvemos a empezar". A veces no te avisan, por cierto, pero esa es otra conversación. Por lo tanto, tensión existe siempre, hay que convivir con ella. ¿Cómo la vencemos? Hay un protocolo que podemos seguir. Lo mejor es llegar aquí, conocer el espacio donde voy a hablar, aquí habrá un grupo de personas, aquí otro, hay unas cámaras por aquí... Ambientarte, es igual que vayas a una clase, donde sea, eso ayuda mucho, rebaja la tensión. Por supuesto llevarlo preparado, si no somos unos insensatos. Esos que dicen, voy ahí a ver qué me sale. Pues sale cualquier barbaridad o nada, o alguna tontería, que es bastante peor la tontería que no te salga nada. La otra cuestión te va a sorprender quizá, hay que comer algo. Hay que comer. Algunas personas dicen: "¿A qué hora tiene su intervención en público?", "A la una". Y desayunó un poco a las ocho de la mañana. Con esto puedes tener una bajada de azúcar, no digo que te vayas a caer redondo, pero puedes estar menos claro. Por lo tanto, hay que comer algo. Te va a sorprender también, te digo cosas muy sencillitas, pasar por el servicio. Hay alguna relación no explicada entre el alivio fisiológico y el alivio psicológico que debe existir por ahí, y el que sea científico que lo estudie. Es muy conveniente; es muy conveniente. Doy cursos de comunicación en el Instituto de Comunicación Empresarial y una joven de unos 30 años me dijo: "Mira, nos reunimos todas las que habíamos hecho... hacía muchos años que había terminado el instituto, volví al instituto y me dijeron: ¿por qué no preparas unas palabras? Que tú hablabas muy bien. Y llegué allí y no pude apenas hablar porque me emocioné tanto que me puse a llorar. ¿Qué me recomiendas?". Esta no tenía miedo escénico, tenía lo contrario. Se emocionó tanto que lloraba. Le dije: "Lo primero que tienes que hacer es ir a conocer el lugar en el que tienes que hablar. Vuelve a tu instituto, llora el día de antes, ve llorada ese día". Ya has incorporado esa emoción, primera cuestión, que es lo que tienes que hacer. Así que ir a conocer el lugar os va a ayudar mucho. Y desde luego, tomar la decisión de hacerlo. Hay que tratar de hablar siempre de forma oportuna, de forma preparada... pero con la práctica, el ejercicio, se va venciendo. Yo veo cada vez más personas que están dispuestas a aprovechar el privilegio de hablar en público. Que yo esté hablando ahora y que este grupo de personas me esté escuchando con la atención con la que vosotros lo hacéis, es un privilegio que yo agradezco y haré todo lo posible por no defraudaros. Por lo tanto, siempre que tengas una oportunidad, prepáralo bien y aprovéchalo. Hola, Manuel. Soy Alberto. Tú has estado miles de veces delante de un micrófono, ¿has sentido miedo de hablar en público en alguna ocasión? A veces no ves al público, pero tú sabes... cuando empecé mi primer telediario, en España había prácticamente solo dos canales, la uno y la dos. Había un excelente amigo, subdirector como yo de aquel informativo, Secundino González Romero, que me decía: "Manuel, tú tranquilo, tú mira a la cámara y olvídate que ahí hay 12 millones de personas". La verdad es que se lo agradecí mucho, se lo agradecí mucho. Ya tenías el sentimiento y, desde luego, adelgacé de verdad. De verdad adelgacé porque me pesé antes y después. Yo soy muy minucioso para eso y perdí dos kilos en aquella cuestión. También había ido demasiado cargado con un jersey y tal, y sudé como no te puedes imaginar. Pero, sobre todo, era un sudor psicológico. Miedo como tal no. A veces tienes que subir al escenario y sabes que hay muchas personas allí y bueno, tienes un poco de tensión. Hombre, miedo no porque si no no habríamos hecho los programas, pero vamos a la tensión, la tensión sí la tienes. Pero también diré que la tensión ayuda a sacar lo mejor de ti mismo. Porque si tú entras para hablar con relativo desinterés: "Bueno, esto me lo hago yo fácil". Y no tienes la tensión previa, entonces no tienes un rendimiento tan eficaz en tu comunicación como puedes tener, a veces no lo consigues, cuando estás concentrado, hay que concentrarse en la cuestión. Así que, si tienes que hablar en público no aprovechemos para ir mirando el WhatsApp, para ir llamando por teléfono o para otras cuestiones. Vamos a concentrarnos en lo que tenemos que hacer allí. Apagamos el teléfono, procuramos irnos a una esquinita para prepararlo y de esa concentración saldrá lo mejor de ti, lo mejor que sabes. Hola, Manuel. Has sido un gran impulsor de los debates presidenciales en este país, te hemos visto todos. ¿Cuáles son los beneficios de los debates y cómo aplicarlos en la escuela y en la educación? En el mundo de la política, que es donde se produce, yo creo que los debates son enormemente interesantes. En primer lugar, porque generan la participación de todos electoralmente, pero no solo de los partidarios de las dos personas si se trata de un cara a cara de los dos partidos allí representados, sino en general. Ayudan al clima de participación porque genera en ese espectáculo político, no me importa decir que también es un espectáculo político, ese dramatismo del enfrentamiento que ayuda a que todo el mundo diga: "Son importantes estas elecciones y voy". Aunque votes a un tercero, aunque votes a un cuarto. Esos debates nos ayudan a elegir mejor. Alan Schroeder, un profesor del área de Boston, de una universidad en Boston, que yo creo que es quien ha estudiado más los debates electorales en todo el mundo, exactamente de 65 países, y que conectó con nosotros después de recuperar los debates. En ese caso un Zapatero-Rajoy, en el año 2008. Él dice que un debate entre dos candidatos a la presidencia de un gobierno no es un pugilato dialéctico, como a veces se describe. Él dice: "Es una selección de personal". Y a mí me parece que está muy bien. Dice que uno se sienta frente al televisor y con su voto apuesta por contratar a este o a este, porque le genera más confianza, porque le gusta más su programa, porque cree que es capaz de dirigir el país, el que sea, España en este caso que me preguntas, de una forma más eficaz. Así que, también, nos ayuda a elegir mejor. ¿Qué hacemos en las escuelas? Es la segunda parte de tu pregunta. Es muy bueno que ayudemos a los alumnos a que se preparen en debates para defender una idea. Porque vencen el miedo escénico, porque son capaces de argumentar, porque buscan el argumento, porque saben que no se puede hablar sin una preparación seria, sin un estudio sobre la cuestión, que no se puede ir a improvisar... si acaso, como decía Winston Churchill: "He preparado meticulosamente esta improvisación", porque quiero que suene con naturalidad pero la tengo perfectamente preparada y he medido mis palabras. No voy allí a ver qué me sale porque puedes decir, volvemos al principio, una palabra de más que pueda ser, realmente, un inconveniente. Yo creo que cada vez más están creciendo en las universidades, desde luego en España y en otros países también, siempre que podemos nosotros ayudamos a que haya torneos de debates. Los torneos de debates te facilitan mucho la técnica expositiva y el desempeño de una persona que, después, le servirá para vender un producto, para vender un país o para cualquier otra relación. Ahora, además de la técnica hay que ir al contenido. Así que aquí hay que prepararlo todo: hay que preparar y estudiar bien el porcentaje, el contenido de lo que quieres decir y eso te hará crecer la presencia y la fuerza de lo que dices. Desde luego, es muy importante, como no, la comunicación no verbal. Claro que es importante el tono de voz en el que se dicen las cosas. El manejo de los silencios cada vez que se quiera decir alguna cosa importante. Pero, desde luego, yo soy partidario de apoyar los debates y que haya debates en las escuelas y universidades. Hola, Manuel. Mi nombre es Cristina. Además de ser un experto moderador de los debates políticos de España también eres profesor. Entonces, quería que nos contaras, ¿qué te parece más difícil de moderar, estos debates políticos o una clase con 35 estudiantes? Gracias. Depende de cómo sean los estudiantes y de qué asignatura. Bueno, moderar a los políticos es bastante difícil. Es una situación de crisis, al fin y al cabo, es una situación de tensión porque uno de los dos que están sentados allí va a ser el presidente del gobierno, y el otro va a pegar carteles cuatro años. Entonces es realmente una diferencia muy importante, para él y para todo su entorno, porque normalmente los que acompañan a un debate al que finalmente es elegido presidente pues, más o menos, serán ministros, secretarios de estado, tendrán responsabilidades. Los que acompañan al otro candidato irán a pegar carteles. Uno llevará la furgoneta, otro el cubo... Por tanto, se juegan mucho. En consecuencia, hay ahí mucha tensión. Y yo creo que, en este caso, la moderación sobre todo, debe empezar por que el conductor del acto, el moderador, sea de verdad moderado en todos sus gestos. Debemos comprenderlo. Si en un momento determinado, imagínate, uno de ellos hace una promesa electoral y dice: "Voy a crear un millón de puestos de trabajo", y a ti te da un ataque de tos... has tomado partido. Y, a lo mejor, tenías tos de verdad, hay que tragarse la tos porque no puede ser. Es igual como cuando termina, te quedas unos segundos en pantalla, están los dos señores sentados y dicen: "Ya hemos terminado", tú crees que ya no estás conectado, te levantas y te acercas a uno u otro y da la imagen de: "Es muy amigo de este", etc. Por lo tanto, ahí hay que cuidar hasta el mínimo de los detalles. La situación en una clase de 35 personas... ahí yo no recomiendo la moderación, sin salirse del rigor debes ser todo lo contrario. Yo creo que el profesor apasionado, aun al límite, a veces, de que algunas palabras puedan resultar en el límite del exceso, pero siempre con la voluntad constructiva de hacer participar a aquellas personas. Yo creo que es enormemente interesante. Yo creo que, en general, salvo algún alumno perverso que pueda existir, los hay en todos los sitios, que le interese poco aquello que quiera armar un poco de lío... cuando a los alumnos se les dicen cosas interesantes realmente atienden. Yo tengo la experiencia de ser profesor en varias escuelas y de forma muy habitual en Next, en la escuela de negocios que tengo el honor de presidir y siempre, incluso con mayor número de alumnos, una master class o lo que sea, con más de 100 personas incluso, normalmente ha habido enorme interés. Pero yo creo que eso siempre está en relación directa con la calidad o con lo interesante que sea lo que tú les estás proponiendo. Porque hasta los alumnos menos vocacionales de lo que sea, tienen una cierta curiosidad. Entonces, plantear asuntos concretos, plantear ejemplos, plantear experiencias, tratar de ser auténtico... yo creo que eso, en general, el alumnado, y aquí hay profesores y lo saben, lo atiende y esos profesores son recordados. Hay discursos de personajes relevantes de la sociedad, así como de la política, que han pasado a la historia, ¿cuál sería para ti un ejemplo brillante e inspirador de discurso y por qué? Es verdad que hay algunos discursos que han perdurado a lo largo de la historia y que todos hemos escuchado. Cuando el presidente John Fitzgerald Kennedy fue a Berlín y todavía estaba ese muro que dividía la ciudad, él aprendió unas palabras en alemán y les dijo a todos: "Yo también soy berlinés", como puedes imaginar aquello se hundía, como se suele decir, se hundía el local de aplausos, de entusiasmo, de emoción, de adhesión, de las personas que estaban allí. Todos recordamos los discursos de Martin Luther King, después asesinado, igual que Kennedy. Fíjate que son personas que llegan a conmover a millones de personas en todo el mundo, y que acaban con ellos porque han sido capaces de poner en marcha a muchas personas en favor de una idea de libertad, en favor de una idea de igualdad racial, como era este caso. Bueno, yo creo que de forma contemporánea, los discursos de Barack Obama han impactado en todo el mundo. Yo suelo referirme casi siempre, porque me interesa de forma especial, al discurso que él hizo en la convención demócrata en Chicago. Allí se elegía a otro candidato, concretamente a John Edwards como vicepresidente y a John Kerry como posible presidente. Pero como se suele hacer en estos mítines dijo: "Bueno, que intervenga uno del pueblo", por decirlo así, "Que intervenga uno de Chicago". Entonces, pasó por allí un joven senador llamado Barack Obama que hizo tal discurso que si yo hubiera sido el candidato, después no salgo porque después de aquel discurso... Y la prueba es que cuatro años después el candidato era él, y, además, ganó las elecciones. Fue un discurso extraordinario, sobre todo porque él, que era una persona que terminó brillantemente sus estudios en Harvard, que tenía una dificultad respecto a otros por el color de su piel, y además porque tenía un nombre árabe y acababa de suceder unos años antes el atentado contra las Torres Gemelas, él entró en aquel discurso con enorme humildad y empezó diciendo: "Es insólita mi presencia aquí. Mi abuelo era un cocinero de los ingleses en Kenia, mi padre estudió en una escuela que tenía un techo de uralita". Y aquí, el abuelo entendió que quería una vida mejor para su hijo, para el padre de Obama, consiguió una beca para ir a un lugar maravilloso que era mágico, América. Y a partir de ahí fue creciendo. Él no dijo en ningún momento: "Soy el alumno más brillante de Harvard". Él no dijo en ningún momento: "Cuidado, yo tendré un nombre árabe, pero cuidado". No, lo dijo de otra manera: "Me pusieron mis padres un nombre mágico para ellos que quería decir 'Elegido'", y resolvió el problema. Y sobre todo supo sumar, supo unir. Extraordinario discurso el de Obama, pero permíteme que ponga un ejemplo más: Shakira. Shakira dio un discurso en Oxford hablando de educación. Shakira promueve una fundación que se llama Pies Descalzos, a la que dedica mucho dinero personal, que tiene unos colegios en la zona de Barranquilla, Colombia, donde ella ha nacido. Y es capaz de hablarles con mucha sencillez a aquellas personas que estaban terminando sus estudios en Oxford. Y les dice Shakira en ese discurso: "Señores, yo no he venido aquí a cantar, soy una artista, no habrá movimiento de caderas...", todos pensaron: "Qué decepción, esperábamos otra cosa". "Vengo a decirles a ustedes que si ustedes quieren un mundo seguro apuesten por la educación. Y que si es posible, en vez de enviar 30 000 soldados a Afganistán enviemos 30.000 educadores". Aquel discurso de Shakira a mí me ha impactado especialmente, porque vemos otra cara de esos personajes. A veces de un futbolista, o de un cantante, o de un político vemos sus ideas, pero no vemos su vida personal. Bueno, todos esos discursos son realmente importantes, sobre todo porque tienen contenido, porque están muy bien pensados, porque están muy bien planteados, porque son capaces de llegar al corazón de aquellas personas que están allí. Y algo más, si me permites, Shakira les dice en este discurso: "No les estoy hablando de que apoyen a los niños del mundo que tienen hambre o que viven en un estado fallido por un tema de caridad, esto no es un acto de caridad, es un acto de seguridad. Así que si estamos tolerando que haya países donde se forman terroristas, ustedes no van a vivir seguros. Todos nosotros no vamos a vivir seguros". Eso quiere decir planificación en la educación. Así que antes de hablar, antes de dar una clase, antes de educar, tenemos que planificar. Y ella lo hace, planificar cuáles serán aquellos argumentos más eficaces para poder convencer a aquellas personas para que avancen en esa dirección que les estamos proponiendo. Buenas noches, soy Anselmo Mancebo. ¿Qué tal, Anselmo? Te quería preguntar... A veces te equivocas, cualquiera. Nos equivocamos, te quedas en blanco, metes la pata, no sabes por dónde salir. También me imagino que hay que aprender a controlarlo. ¿Tú nos puedes contar algún ejemplo o alguna anécdota? Sí, yo recuerdo la entrega de unos premios Príncipe de Asturias en el teatro Campoamor de Oviedo. Es un momento maravilloso, yo siempre que puedo y me invitan, voy. Allí vi a Stephen Hawking, allí vi a Liz Taylor, allí vi a Yasir Arafat, a grandes personalidades del mundo. Algunos de los premiados dan un discurso de agradecimiento, y en uno de ellos, el de Carmen Martín Gaite, una escritora española muy importante, perdió los papeles literalmente. Tenía el discurso encima de la mesa, no lo tenía numerado, entonces aquella señora no encontraba el hilo. Con el príncipe, con todos los premiados, con todo el público expectante y en directo en la televisión. Yo creo que, por solidaridad, el sufrimiento de los presentes... nos identificamos tanto con lo que aquella pobre mujer estaba pasando que yo, desde luego, acabé aquel acto agotado porque decíamos todos: "No lo encuentra, no lo encuentra, no va". Y no duró un momento, ni dos, ni tres. Frente a todo eso hay que llevar algunas medidas de seguridad, por supuesto llevar tu discurso numerado, si lo llevas escrito. Si puede ser arriba y abajo, primera cuestión, así no tienes que bajar tanto la vista para verlo, etc. Yo siempre recomiendo llevar tu discurso escrito o un esquema. Si quieres te cuento mi método. Aunque yo esté hablando en un discurso, que a veces me toca hacer en la Academia de Televisión o cualquier otra razón, yo procuro llevar el discurso escrito en un bolsillo y un pequeño resumen, un esquema, lo que en España llamamos una chuleta, los profesores saben muy bien lo que es la chuleta, por si acaso. Porque si te quedas en blanco sacas el papelito y miras más o menos por dónde va, que no se muere nadie. Así aprovechas para hacer una pausa. Las pausas son muy importantes en el discurso. Si la cosa está muy mal, muy mal, lo sacas y lo lees. Pero si lo lees vamos a leerlo bien, vamos a leerlo mirando a las personas. Algunos hacen un discurso y desde: "Señor presidente de tal", hasta: "Muchas gracias por haberme escuchado", no levantan la vista. Y a lo mejor han pasado 20 minutos. Y claro, si uno hace un discurso leyendo y no levanta la vista, al levantarla se puede encontrar que allí no queda nadie. Se han ido. Digamos que quedan los cuerpos, por cortesía, pero las almas se fueron porque ya desconectan y ya se marchan. Es otra historia. Por lo tanto, que no nos importe llevarlo y tener algunas medidas de seguridad porque puedes no encontrarte bien, porque puedes, en ese día, estar distraído, porque te pueden dar una mala noticia antes de empezar y eso te hace empezar a pensar en otra cosa. Reducimos tensión, reducimos tensión escénica si vamos protegidos. Por supuesto, eso nos puede ayudar mucho. Así que yo recomiendo que cada uno organice su propia técnica, pero que la tenga y que se proteja. Manuel, soy Mercedes, me apasiona la comunicación y quería preguntarte, ¿cuáles crees que son los errores más comunes que cometemos cuando nos comunicamos? Bueno, en unos países en los que, por lo general, no hemos tenido instrucción en comunicación, es normal que cometamos errores, es normal. Quizá, en general, como no le damos importancia a la comunicación, nos fiamos de la improvisación. Y la improvisación es muy mala consejera. Yo creo que, por lo general, para comunicar bien hay que escuchar. No solo porque decía Plutarco: "Aquel que escucha habla bien". Solo habla bien aquel que escucha, porque tú cuando escuchas puedes conocer el estado anímico en el que se encuentran las personas que están allí, quiénes son. Yo cuando he llegado aquí he empezado a preguntar como hago en cualquier acto: quiénes son estas personas, de dónde vienen, dónde trabajan... Cualquier información que puedas tener sobre el público que te va a escuchar es fundamental. A mí me gustaría decir también, que hay que controlar los tiempos. Porque si no uno, si no controla los tiempos... ya que tienes el enorme privilegio de que te estén escuchando, procura decir cosas importantes y ser breve. Y hay personas que para darte una idea necesitan diez minutos. Que es como si fuera un avión que va por encima de la pista dando vueltas y buscando la pista de aterrizaje. Y tú cuando ves eso, sobre todo al final del discurso, las personas que quieren terminar y dicen: "Bueno, concluyo", y es la tercera vez que dice "concluyo" y sigue por allí. ¿Por qué? Porque no encuentra la palabra adecuada, porque no encuentra la frase. Tráela preparada de casa y termina bien con esa frase, es decir, encuentra bien la pista de aterrizaje. Y desde luego, hay que prepararse también el principio, hay que saber empezar, hay que saber terminar y hay que tener en cuenta las emociones. Es muy importante que las emociones afloren. Y algunas personas hablan lo más parecido a una hoja Excel, así de frío. Y no, se puede poner pasión. Y el hecho de que alguien ponga pasión en lo que nos está contando, sea la materia que sea, en un profesor, en un conferenciante, en un compañero que encontremos, en un amigo, tiene un efecto positivamente contagioso y eso es, realmente, algo que te ayuda, también, a comunicar. Un añadido más, lo decía Winston Churchill: "Ustedes quieren que hable dos horas sobre este tema del que sé, me tienen que dar diez minutos, tomo unas notas y yo hablo dos horas. ¿Ustedes quieren que hable diez minutos sobre el mismo tema? Entonces necesito dos horas de preparación". Así que esto es inversamente proporcional. Hay un territorio de riesgo, o invertiré mucho más tiempo en precisar las ideas, si lo traigo preparado seremos mucho más eficaces. Así que, si queremos que nos escuchen, si queremos que nos escuchen con atención, debemos dar importancia a la comunicación, debemos prepararla. Eso tiene un efecto fundamental en la educación, por eso cuando antes Susana me estaba planteando: "Bueno, ¿tiene que haber una asignatura específica?". Si es posible, sí. Si no que haya teatro, si no que hayan otras fórmulas, pero sobre todo que haya mucha comunicación, mucha participación del alumnado. Porque también descubriremos que hay mucho talento entre las personas que están estudiando. Hola Manuel, mi nombre es Julio. He oído que los ponentes utilizan algunos trucos para no ponerse nerviosos delante de su público, como mirar a los ojos a una persona de mirada amable, o incluso imaginarse a todo ese público desnudo. Yo no sé si tú utilizas esos trucos, o si puedes compartir con nosotros alguno de esos trucos. Yo no soy partidario de imaginarme a todo el público desnudo porque a lo mejor te distrae, no me parece una buena fórmula. Yo creo que lo mejor es preparárselo bien, tener confianza, estar atento, la mirada es muy importante. ¿Qué es la mirada? La mirada es un sistema de escucha. Tú, a través de la mirada, es importante que veas si comparten o no, si siguen o no lo que estás explicando, y ahí entra una cuestión que es fundamental, de la que me gustaría hablaros, que es la arrogancia. Normalmente, una parte de los ponentes suenan arrogantes, incluso es muy probable que algunos no lo sean, pero hay una cierta distancia. Yo le llamo a eso, por ponerle un nombre, arrogancia virtual. Como tú vienes de Harvard, como el otro es un profesor de no sé qué, como es un periodista reconocido, como es un diputado, ya dicen: "¿Qué me va a decir este?". Ya hay una cierta distancia. Está probado que la arrogancia distancia y la humildad acerca, no la falsa humildad, la sencillez, la cercanía... eso favorece mucho la proximidad. Así que si tú estás mirando y ves que una parte del público no entiende lo que estás diciendo, no pienses que ellos no lo saben y tú eres maravilloso, piensa que a lo mejor no lo estás explicando bien. Piénsalo humildemente y evitemos esas frases que solemos escuchar en muchos conferenciantes que dicen: "Lo contaré de otro modo para que ustedes puedan entenderlo". No sé si os suena. O, por ejemplo, revisando palabras yo digo: "Pueden ustedes intervenir cuando lo crean conveniente". No: "Pueden interrumpir cuando lo crean conveniente", porque interrumpir es una cosa distinta. Interrumpir supone que yo estoy en un pedestal y usted me está perturbando con su intervención. No interrumpir, intervengan cuando quieran, pueden ustedes hacer sus comentarios. Así que yo creo que esa cercanía también te va a dar seguridad. Hola, Manuel. Mi nombre es Carmen, yo te quería preguntar dos cosas, principalmente. La primera sería, ¿cuándo descubriste tu pasión por comunicar, tu vocación? Y la segunda sería si has tenido referentes o maestros a lo largo de tu carrera. Yo tuve la suerte de que mi padre contaba historias en mi casa, que mi abuelo contaba historias y algunas muy divertidas, y eso a mí me animaba a poder contar, depende de cómo eres personalmente, si eres una persona más extrovertida que otros, a poder contar historias a los demás. Sí tengo más claro el momento en el que supe que quería ser periodista, tenía 12 años y no había ninguna tradición de periodistas en mi casa. Y mi madre me decía: "Pero hombre, Manuel, ¿periodista? Eso es como los artistas, hoy aquí y mañana allí". Y yo pensaba: "Qué antigua es mi madre". Oye, qué razón tenía. Hoy aquí, mañana allí. Eso es cierto. Ese momento lo tengo bastante claro. Es curioso porque mi padre, que estaba en el mundo de la electrónica, estaba empeñado en que estudiáramos una Ingeniería Técnica mi hermano y yo, y lo hice. Solo estudié Periodismo cuando terminé la Ingeniería Técnica. No sabría cambiar un enchufe ahora mismo, pero sí es verdad que aprendes conceptos, aprendes elementos técnicos que te ayudan mucho. O sea, que fui consciente de que sí quería comunicar. Y agradezco mucho a los maestros que he tenido. Cuando era becario, porque empecé de becario en el diario Tele/eXprés de Barcelona teníamos un director, Manuel Ibáñez Escofet, que permitía que los becarios entráramos cada día a ver cómo se hacía la primera página. Para mí fue una escuela de periodismo maravillosa durante aquellos años que duró. Luego, cuando entré en el telediario, Luis Mariñas, por ejemplo, un excelente compañero, me dijo: "No escribas tan largo, en televisión hay que escribir más corto. Hay que ir más a una sucesión de frases principales y no tanto a una argumentación". Estamos hablando de un informativo, en esta cuestión. En el periódico tuve a Tristán la Rosa y me enseñó lo importante del editorial y decía: "El editorial es la cabeza del periódico y un periódico sin editorial es que no tiene cabeza, no tiene pensamiento, no tiene posición". Y, al final me aficioné mucho y me encargaba de muchos editoriales y me resultaba enormemente importante. Y así sucesivamente. Yo tuve un profesor en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, el profesor Manuel Castells, con el que comparto todavía la amistad y su referencia intelectual, que fue la persona que me hizo global, por decirlo así. Y al cual visité, yo fui alumno suyo en París, pero cuando fue a Berkeley, California, fui a visitarlo varias veces. Y recuerdo que de su mano él me enseñó, y él es un gran comunicador, el Silicon Valley. Me paró en medio de una carretera, bajamos a la acera y me dijo: "Esto es la Universidad de Stanford, esto es la Hewlett Packard... Packard y Hewlett eran dos alumnos de aquí, crearon su empresa y luego crearon este imperio". Bueno, de todos ellos, desde luego, yo he aprendido muchísimo. Hola, Manuel. Me llamo Silvia y soy profesora. Yo, como muchos, hemos crecido viendo la televisión y hemos oído la expresión: "La televisión es la caja tonta", ¿qué posibilidades educativas crees que tiene la televisión? Bueno, es verdad. Yo tengo una sospecha de quién se inventó lo de la caja tonta. Se lo inventaron, la envidia es muy mala, colegas de la prensa, yo empecé en la prensa, también he pasado por la radio, que estaban un poco celosos de la capacidad de atracción de la televisión. Claro que hay programas tontos de televisión, pero también los hay de radio. Y también hay artículos tontos en algunos periódicos, y también hay titulares absurdos. Y en cualquier conversación puedes encontrar a alguien que te dé contenidos tontos. Por lo tanto, el medio no determina la tontería dominante. Ningún medio tecnológico te está determinando eso. Yo creo que hay experiencias en el mundo por las cuales hemos comprobado, y lo comprobamos a diario, que hay una extraordinaria capacidad de utilización para fines educativos de la televisión. Yo recuerdo, hace unos años, visité en México la central de la Televisión Educativa, ¿cuál era el problema de México? Que tenían necesidad de muchos profesores y no podían formarlos. Entonces, estaba aquello estructurado y decían, por ejemplo: "Lunes a las 12:00 explicaremos ecuaciones", porque aquel profesor no sabía ecuaciones, y estudiaba todas las asignaturas que explicaba, todas las asignaturas al mismo tiempo. En las escuelas había un televisor, conectaban y entonces alguien explicaba para todo México las ecuaciones y así sucesivamente con todas las asignaturas. Pero bueno, años después, en República Dominicana se pone en marcha una televisión educativa. No es exactamente lo mismo, porque se supone que los profesores estos ya explican ecuaciones, pero hay otros elementos y contenidos formativos que no todos los profesores pueden tener en cada momento. Así que tienen un apoyo, aunque sea para educar a los padres porque es evidente que además de aprender en la escuela, también hay que educar a los padres porque, a veces, en una conversación en casa se puede estropear lo que se ha hecho en un día de clase. Por lo tanto, la televisión tiene enormes virtudes en ese sentido, como tiene la radio y como tiene el periódico. Hola, Manuel. Mi nombre es Paz y me gustaría saber qué mensaje lanzarías tú a padres y educadores para mejorar la educación de los niños y las niñas. Es muy interesante la pregunta y no es sencilla de responder porque no hay una fórmula en concreto. Yo creo que invitar a nuestros hijos a que comuniquen, a que tengan la posibilidad de saber escuchar, porque si no todo sucede enormemente rápido y mantenerles y educarles en la paciencia de escuchar las opiniones de los demás y el respeto, es fundamental. Hoy en día, una de las peores cosas que tenemos es que los niños leen poco. Nuestros hijos leen menos que nosotros, no es así en todos los casos, pero cuesta mucho hacerles leer. En eso hay métodos y hay una inventiva muy amplia. El otro día leía que una madre italiana decía: "La contraseña del wifi se la cambio cada semana", y decía: "Les doy un libro y les digo que la contraseña del wifi es el color del vestido de la protagonista del libro". Y, entonces, los niños tienen que leer porque quieren conectarse al wifi. Yo no sé si tenemos que hacer ese tipo de trucos, en todo caso ahí queda, por si alguien lo quiere aprovechar, pero me parece que es fundamental comprender que los niños van a la escuela, pero no por eso los padres debemos desentendernos de la educación porque ya me los educarán ahí. Yo creo que es muy importante que haya una conexión, hablar con los profesores de tanto en tanto y escuchar, también, a nuestros hijos porque muchas veces no escuchamos suficientemente a nuestros hijos. En un curso de comunicación en el instituto, me decía un médico, y me gustó tanto que lo he reproducido en un libro, me decía que tenía un paciente, una chica de unos 15 años, en la ciudad de Valencia, España, que venía con sus padres y que ella le dijo: "Doctor, yo quiero que me atienda usted, porque usted me habla a mí. Cuando voy a ver a otros médicos, hablan a mis padres cuando la enferma soy yo". Entonces, escuchar es fundamental. Dirigirse a la persona que realmente tiene el problema es fundamental. Yo estoy convencido de que si escucháramos más, en general, en el mundo, aprenderíamos más, seríamos más eficaces comunicando, pero desde luego, ayudaríamos a resolver muchos más problemas. Y en esa recomendación general de escucha que yo me aplico a mí mismo, están también nuestros hijos. Nuestros hijos tienen que ser escuchados, los que tengan hijos adolescentes saben que el problema no es que no los quieras escuchar, sino que ellos quieran hablar. Es muy difícil. Yo, recientemente, hice un viaje al sur de Francia a buscar a mi hija, fui solo en coche. Tenía que traer unas cosas, muchas maletas, porque terminaba una estancia allí, podría haberle dicho: "Coge tal cosa...", pero dije: "Ya voy a buscarte yo", porque a la vuelta la tenía cautiva dentro del coche y esperaba que hablara, con el riesgo de que se duerma la salida y se despierte a 200 metros de tu casa. Afortunadamente salió bien. ¿Qué quiero decir? Hay que propiciar esos momentos si es posible, aunque te cueste un esfuerzo, para poder encontrar ese momento en el que la comunicación se produzca. No puedes decir: "Vamos a comunicarnos. A ver, niño, habla". No, vamos a crear el ambiente en el que esto se pueda producir. Muchas gracias por haberme escuchado.

Índice

Nueva oferta informativa

Entre las nuevas ofertas informativas, desde diciembre de 2013 el programa de televisión La Tuerka se incorpora a los contenidos informativos de Público, con un programa diario que se emite en directo a través de internet, todas las noches de lunes a jueves, dirigido y presentado por Pablo Iglesias. En septiembre de 2014, la programación de La Tuerka volvió multiplicada en varias tuerkas.[4]​ Al conocido programa de tertulia política, que pasa a denominarse En Clave Tuerka y a presentarse solo por Juan Carlos Monedero, se le suman tres nuevos programas: Otra vuelta de Tuerka, presentado por Pablo Iglesias; La Tuerka Distrito Federal, con Tania Sánchez y Noelia Vera; y La Tuerka News, con Facu Díaz, Héctor Juanatey y Miguel Maldonado (posteriormente). Todos los programas se emiten a través de Público TV, el canal de televisión en internet de Público.

En noviembre, un grupo de personas de diferentes procedencias y ámbitos sociales, con sensibilidades políticas diversas, ponen en marcha, en la plataforma que les ofrece Público, un foro de debates con la intención de impulsar la acción y el pensamiento críticos, denominado Espacio Público.[5]​ La intención es que este foro sea un lugar de encuentro y punto de partida de una red que promueva la participación y el lanzamiento de iniciativas para renovar y reforzar el pensamiento crítico alternativo frente al pensamiento único dominante.

Además, desde marzo de ese año, Público acoge en sus páginas los contenidos digitales en abierto de la revista Panenka, una publicación que se acerca al mundo del fútbol desde un punto de vista radicalmente diferente al del resto de medios. En octubre de ese año, Público estrena una nueva sección de videojuegos, sumando a su oferta informativa periódica, los contenidos de Gamereactor, la primera red de noticias sobre videojuegos de Europa.

En junio de 2016 se incorporó también a su oferta de información los contenidos de la revista digital CTXT (Contexto y Acción), con la aspiración de ofrecer información más elaborada, a un ritmo pausado y con un enfoque analítico.

La presencia de Público en redes sociales también se amplió a través de Moving2you, una nueva plataforma para viajeros que permite descubrir nuevos lugares, explorar rutas, compartir experiencias, conocer personas y subir a Internet fotos, vídeos, música, recetas culinarias... Esta nueva red social, que combina las capacidades de Facebook con la versatilidad de Google Maps, estará integrada en una nueva sección 'Viajeros', con apartados dedicados a la fotografía exótica, literatura de viajes, gastronomía... Un nuevo suplemento que se suma a los recientemente inaugurados de Empleo, Motor y Videojuegos.

Nuevos blogs y columnas de opinión

Desde inicio de 2013, el diario ha incorporado nuevos columnistas, desde Juan Carlos Monedero hasta Alberto Garzón, pasando por Esther Vivas, Luis García Montero y Moncho Alpuente, fallecido en marzo de 2015. Sus blogs se han enriquecido con el del colectivo EconoNuestra, que reúne a un elenco de economistas de izquierdas; con ¡Eureka!, donde se presentan las novedades de inventores, innovadores e investigadores españoles; con un mayor impulso al blog Memoria Pública, en defensa de la memoria histórica, y con la recuperación del espacio Femenino Plural, en defensa de los derechos de la mujer.

En la nueva andadura de la página web se tomó la decisión de reestructurar la plantilla habitual de colaboradores, columnistas y blogueros. Se incorporaron como colaboradores habituales David Bollero (colaborador desde 2009 y corresponsal en Londres tras la marcha de Íñigo Sáenz de Ugarte), Alfredo Varona, Eugenio García Gascón, Antonio Avendaño, Begoña Piña, María José Arias, Fernando Ravsberg, Juan Antonio Blay, Aitor Lagunas y Ana Delicado, entre otros.

En cuanto a columnistas y blogueros, la lista de nombres se completa con Vicenç Navarro, Arturo Fernández, Juan Torres y Alberto Sicilia. Además, también cuenta con Luis Matías López, Anibal Malvar, Shangay Lily (fallecido en abril de 2016), David Torres, Nazanín Armanian, Juan José Téllez, Jaume Grau, Víctor J. Hernández, Pablo Iglesias, Jordi Calvo, Jesús Moreno, Antonio Albiñana y Carlos Torres, entre otros. Alfons López permanece como viñetista.

Campañas en redes sociales

Público ha logrado convertirse en el periódico de información general europeo con mayor porcentaje de audiencia procedente de Facebook; más de un tercio del total de su audiencia proviene de esta red social. Una participación que también se ha visto reflejada en Twitter,[6]​ o desde Google, de donde obtiene también otro tercio de su audiencia.

Gracias a ese impacto mediático en las redes sociales, el diario ha apadrinado campañas ciudadanas masivas mediante cartas abiertas dirigidas al Gobierno español: una exigiendo transparencia sobre el fraude fiscal (con más de 135 000 seguidores en Facebook o a través de correos electrónicos directos),[7]​ y otra en defensa de la Sanidad pública (con más de 42 000).[8]

Cabecera

Su cabecera es el nombre completo del diario tipografiado en color rojo acompañado del dominio.es. Anteriormente, a su derecha incorporaba la reproducción de una acuarela de Miquel Barceló realizada para el medio, que contiene aparte de Público a pie también una bicicleta pública.

Primera etapa

El diario Público fue ideado por Jaume Roures, Tatxo Benet y Toni Cases al inicio de 2007, con el objetivo de introducir en el panorama de prensa española un diario de ideología de izquierda. Para ello se constituyó la editora Mediapubli Sociedad de Publicaciones y Ediciones. Al frente del proyecto se situó el periodista y bloguero Ignacio Escolar, que reclutó a profesionales de otros diarios y medios españoles para formar la primera plantilla de la publicación, en la redacción situada en la calle Caleruega de Madrid.

El diario y su página web se estructuraron a través de diferentes secciones como Opinión, Internacional, Política, Sociedad, Economía, Ciencias, Culturas, Deportes y Gente. La publicación no constaba de artículos editoriales, aunque sí de numerosos columnistas y, desde un primer momento, rechazó publicar anuncios de prostitución. El periódico en papel y su edición digital vieron la luz por primera vez el 26 de septiembre de 2007 y publicó su último número en papel el 24 de febrero de 2012. La página web de información general ha continuado su andadura desde entonces como un medio independiente en Internet.

Su primer director fue Ignacio Escolar, que permaneció en el diario desde su creación en 2007 hasta el 13 de enero de 2009,[9]​ siendo sucedido por Félix Monteira, quien ocupó el cargo hasta el 4 de marzo de 2010, cuando accedió a la Secretaría de Estado de Comunicación.[10]​ Desde entonces hasta el cierre de la edición de papel, el 24 de febrero de 2012, el periódico estaba dirigido por Jesús Maraña, cargo que ocupó Carlos Enrique Bayo Falcón en junio de 2012. Actualmente, su directora es la periodista Ana Pardo de Vera.

Aunque el precio de venta inicial del diario fue de sólo 50 céntimos de euros, rápidamente su precio pasó a ser de 1  de lunes a jueves; de 2 € los viernes y sábados; y de 2,5 € los domingos. Según datos certificados por la OJD y referidos al período de julio de 2010 a junio de 2011, el promedio de tirada de Público fue de 129 679 ejemplares y el promedio de difusión de 87 983. El acceso a su página web siempre ha sido gratuito, alcanzando una difusión mucho mayor que la edición en papel.

Primeros columnistas

La sección de Opinión ha contado con columnistas provenientes tanto del periodismo, como es el caso de Manuel Saco o Enrique Meneses, del mundo de la cultura, como Espido Freire, Camilo José Cela Conde, El Gran Wyoming, Luis García Montero, Alberto Olmos, Juan Luis Cano, Tonino, Nativel Preciado, Isaac Rosa o Berto Romero, así como del ámbito científico y universitario como Joan Subirats y Vicenç Navarro. También colaboraron como columnistas el periodista Javier Ortiz (fallecido en abril de 2009) el también fallecido José Antonio Labordeta o los escritores Martín Casariego y Rafael Reig. Este último fue el primer redactor jefe de la sección de Opinión, denominada entonces de "Participación", y posteriormente columnista diario hasta final de octubre de 2009, cuando fue retirado de la sección.[11]

Con el periódico han colaborado viñetistas como Mauro Entrialgo, Santi Orúe, Manel Fontdevila, Bernardo Vergara, Alfons López y Pepe Medina, si bien sólo los tres últimos permanecieron en la plantilla hasta el cierre de la edición de papel; los cuatro primeros son colaboradores también de la revista de humor El Jueves. Alfons López se mantiene aún como viñetista del diario digital.

Cierre de la edición impresa y nueva etapa digital

Desde su lanzamiento en 2007, la empresa realizó algunos planes de ajuste de plantilla y recorte de gastos, hasta llegar a un expediente de regulación de empleo en septiembre de 2011, por el que hubo una treintena de bajas incentivadas, además de una rebaja de sueldo para los trabajadores con los salarios más elevados.[12]​ El 3 de enero de 2012, la empresa declaró un concurso voluntario de acreedores[13]​ para buscar un nuevo socio inversor que, al no encontrarse, provocó el cierre de la edición impresa y la aplicación de un nuevo ERE, que supuso el despido de más de un centenar de trabajadores. Así, el 24 de febrero de 2012, Público dejó de publicar la edición en papel, mientras su página web continuó en activo bajo la coordinación del Jefe de Sección de Internet, Pablo Oliveira y Silva, a la espera de la resolución concursal.[14]

Con el objetivo de dar una respuesta a los acreedores de la compañía, la administración concursal puso en marcha una subasta por la cabecera de Público que se resolvió el 22 de mayo de 2012 con la adjudicación de Público.es a Display Connectors, que reorganizó la estructura de la plantilla y reforzó editorialmente la página web con nuevos colaboradores y periodistas, quedando constituida una nueva directiva en junio y una nueva redacción en la calle Gran Vía de Madrid en septiembre.

Proyectos puestos en marcha por experiodistas de Público

Ediciones en papel

  • lamarea.es: En la subasta que se celebró en mayo de 2012 para la adjudicación de la cabecera de Público también participó una asociación de algunos extrabajadores y lectores del diario con la intención de adquirir el rotativo. Al no hacerse con la cabecera, esta asociación decidió formar una cooperativa, formalmente constituida el 8 de julio, bajo el nombre de MÁSPúblico, que edita una revista mensual en papel, además de contar con una edición en digital.[15]​ A partir de diciembre de 2012, este diario pasa a denominarse La Marea, publicándose el primer número en papel el 21 de diciembre de 2012[16]
  • Líbero: Es una revista cultural dedicada al mundo del fútbol.

Ediciones en digital

  • eldiario.es: El periodista y director fundador de Público, Ignacio Escolar, junto con algunos redactores del diario, pusieron en marcha en septiembre de 2012 un nuevo medio digital de información y análisis con el foco puesto en la política y en la economía: eldiario.es. Editado por Diario de Prensa Digital S.L., más del 50 % de esta empresa está en manos de personas que trabajan en la redacción.
  • InfoLibre: El último director de la edición en papel, Jesús Maraña, junto con el entonces subdirector, Manolo Rico, y el redactor jefe de la sección de Política, Juan Carlos Ortiz, han puesto en marcha en marzo de 2013 el diario InfoLibre. Una propuesta informativa y cívica que aspira a practicar un periodismo profesional,[cita requerida] impulsado por un grupo de periodistas que tienen una participación sustancial en el accionariado de la empresa editora; independiente, que aspira a sostenerse fundamentalmente con las aportaciones económicas de sus lectores; y libre, ya que rechaza cualquier forma de financiación opaca que pueda esconder condiciones editoriales, subvenciones o acuerdos que oculten contrapartidas en detrimento de los intereses informativos.
  • Materia: Aprovechando la popularidad y prestigio de la sección de Ciencias (Premio Prisma Especial Casa de las Ciencias en 2010), seis de sus redactores, dirigidos por Patricia Fernández de Lis, lanzaron en julio de 2012 una nueva web de noticias de ciencia, medio ambiente, salud y tecnología, cuyos contenidos podían ser republicados de forma gratuita por cualquier medio de España, América Latina y EEUU, bajo una licencia Creative Commons. Tras dos años en los que sus contenidos han sido reproducidos por 200 medios de todo el mundo, y en los que Materia se ha mantenido mediante patrocinios selectivos y la colaboración de sus lectores, en octubre de 2014 selló un acuerdo para asociarse con el periódico El País para que Materia fuera la sección de Ciencia del diario.
  • Sancho Panza: Cooperativa de prensa y taller de reportaje experimental impulsados por el excorresponsal de Público en París, Andrés Pérez. Existe desde 2001, pero en 2007 se había integrado provisionalmente en Público. Ha sido relanzada tras los despidos y el cierre del diario, en 2012. Funciona como una agencia de prensa, y legalmente es una cooperativa y asociación sin ánimo de lucro registrada en Francia. Edita Ojalá/SanchoPanzaLab, revista documental, y LaNueveParis, RTV PanamePalenqueMarron

Referencias

  1. «'Público' y 'CTXT' sellan una alianza editorial». Consultado el 8 de septiembre de 2016. 
  2. Premios Enfoque Blog Premio Enfoque, 15 de octubre de 2014
  3. Premios MetaComunicación Blog Premio MetaComunicación, 7 de mayo de 2013.
  4. «La Tuerka vuelve multiplicada en varias tuerkas.» Público.es, 18 de septiembre de 2014.
  5. Web de Espacio Público.
  6. «'Público' obtiene un seguimiento récord en Facebook, superando los 300.000 fans.» Público.es, 22 de febrero de 2013.
  7. «Señores ministros: ¿Quiénes son los que nos están robando?» Público.es, 25 de noviembre de 2012.
  8. «Señor presidente, ¿quiénes son los que van a hacer negocio con la sanidad pública?» Público.es, 17 de febrero de 2013.
  9. «Félix Monteira, nuevo director de Público». Público.es, 13 de enero de 2009.
  10. «Félix Monteira, nuevo secretario de Estado de Comunicación.» Público.es, 4 de febrero de 2010.
  11. 'Ya no escribo en Público', anuncio en el blog de Rafael Reig de su cese en la sección de Opinión y de la decisión de abandonar el medio.
  12. «'Público' inicia un ERE que afectará a 39 trabajadores.» Público.es, 7 de septiembre de 2011.
  13. «La editora de Público solicita concurso voluntario de acreedores.» Público.es, 3 de enero de 2012
  14. «'Público' cierra su edición de papel.» Público.es, 24 de febrero de 2012.
  15. «MÁSPúblico: Un nuevo medio libre y profesional.»
  16. «El primer número de La Marea saldrá a las calles el 21 de diciembre.»

Enlaces externos



Esta página se editó por última vez el 17 oct 2018 a las 11:34.
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